Cuando se quiere, se demuestra...
No se dice así porque si, como si fuese una cosa para salir de ella y ya. No se
pretende quedar bien con tan solo decirlo sin demostrarlo. Porque quien quiere
se calla. Porque quien quiere actúa. No importa quién lo dice primero que
quien... Importa quien lo demuestre con más fuerza, y en qué lugar te sientas
junto a esa persona. Para querer, nos tenemos que querer primero... Nos debemos
amar con esa locura incansable, nos debemos conocer, para luego conocer a
alguien más profundo. Tan profundo, que conozcas hasta donde empieza, y donde
termina su último lunar. Cuando quieres... Sabes vivir sin esa persona. Sabes
amar sabiendo que algún día podría acabar, y te duele, pero lo aguantas. Cuando
amas... debes amar lo bueno y lo malo de esa persona. Sus enojos.., su carácter,
su forma de reír y de llorar. Amas cada cosa por más buena, y por mala que
fuese... porque sabes que al final, si algo pasase, sabrás como actuar en el
momento, sabrás como defender lo que sientes sin dejarte llevar. Cuando uno
quiere... cuando uno de verdad quiere... uno jamás se confunde. Porque jamás,
pero jamás podría confundirte la decisión definitiva de querer a alguien.
Porque si te confundes, es porque no quieres de verdad. Porque miras hacia un
lado, porque giras la cabeza, observando a alguien más. Eso... no es amor. Ahí
es cuando te das cuenta que... no quieres como dices querer. Cuando se quiere, ¡se
vive! cuando se quiere se llora! cuando ambos queremos, terminamos actuando sin
simplemente hablar de más.
Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...
Comentarios
Publicar un comentario