Ir al contenido principal

Huye con ese corazón al que tanto has maltratado.


Hay cosas que uno desearía dejarlas en su lugar. Pero es imposible. Hay cosas que uno desearía ignorarlas. Pero no vemos la manera de hacer algo como eso. Hay cosas que por obligación se deben olvidar, y dejar que el polvo haga con eso, lo que quiera. Sin embargo, no somos capaces de dejarlo flotar, y que el viento haga, lo que tenga que hacer en su momento. Yo… Yo prometí amarte hasta el final. En mis sueños me encontraba tan despierta que juraba que era real todo aquello que anhelaba. Soñé muchas veces con un futuro, y aun así odiándote vi, como mi futuro eras tú. Como en mi futuro, estabas conmigo aun así, te quisiera lejos de mí. Mi deber al fin y al cabo no era el mismo desde que nos conocimos. Mi deber cambio cuando te conocí. Cambio cuando me deje llevar por un impulso maldito, y me fue devorando poco a poco hasta dejarme morir. Pero aun así, aun así aquí estamos… Odiándonos, amándonos como nunca. Aun así te tengo lejos porque yo misma lo quise así. Pero estas tan cerca… Me arruinaras la vida que he construido eso lo se yo. Me harás trizas una vez más. Me harás echarte de menos aun tu corazón siga latiendo. Me harás extrañar aquello que no he podido olvidar. Y es que mi cuerpo no te olvida. Mis ganas de vivir, no se han ido de ti. Mis ganas de soñar toda una vida, y que en mi vida este aquel que pensaba que era para mi. Eso. Eso aun sigue conmigo. Me perturbas. Temo al pensar que pronto llegara la hora cero. Que mi corazón no podrá sentirse mas seguro, nunca jamás. Que mis sentimientos dejaran de estar divididos, y serán uno solo. Solo espero, que si eso pasa en algún momento. Mi corazón se vaya contigo. Que lo hagas trizas como siempre haz hecho. Que lo maltrates como nunca. Que lo rompas y lo cosas tantas veces, que ya el hilo no lo quiera reparar. Que le cambies su color, y le eches un veneno. Déjalo morir contigo o sin ti. Pero por favor, no dejes que muera junto con mi cuerpo. No dejes que este nuevo amor lo toque, porque lo volvería nuevo, y para mi un veneno puede mas que todo esto, que ese mismo amor, que el y yo nos tenemos.

©Derechos de autor, Sheila Rosa Castro – 2012

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Y que, de mi?

Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...

Tiempo para cerveza.

Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...

Maldito cáncer. (1/7)

Cuerpo… ¿porque eres así conmigo? Porque me tratas de manipular al estilo “esclavitud”  que se agranda con cada momento de sufrimiento. Eres tú, quien me ha matado todo este tiempo. Y aun me maltrato yo misma, al vivir dentro de todo este cuerpo muerto. Cuerpo… ¿Porque te empeñas en querer verme mal y angustiada? ¿Por qué intentar el desaparecer por dentro?, si apenas por fuera captas toda las miradas. Ya no te entiendo cuerpo mio… Ya no te entiendo. Vives en un tiempo más muerto que tú, te maltratas a ti mismo, te envenenas en cada momento, y sin embargo, quien tiene el trago amargo soy yo. Que pena que quien deba pagar por tus males sea yo, muriendo por ti, y dejándote a la misma vez sin vida… Sin cuerpo al cual maltratar. Te odio cuerpo inquieto. Te odio, porque mi vida eres tú, porque mis sueños se esfumaron con tus malos deseos, porque mi cielo ahora es la muerte, y mi infierno es esto. Te odio cuerpo infeliz. Me dejas caer en cada hueco. Me dejas llevar una soga en el cuell...