Ir al contenido principal

El curioso caso, de una actriz muy desesperada. (Día #13)



Todo lo que escribo me recuerda a ese gran momento en el que una mujer es asesinada por su gran ego. A la que pocos meses antes, había terminado con la vida de varios orgullosos. La cual un año después, esta hecha polvo y su nombre aun es recordado como la “Diosa de la inmoralidad” Esa soy yo. O al menos mis letras me imaginan así en par de años. Imagino mi futuro como si fuese mi presente y viceversa, cuando de repente te vas dando cuenta que el futuro “lo construyes tú” a medida que vas viviendo. No podría construir un presente feliz, imagínense un futuro “prometedor” mi sonrisa es lo único que me ha mantenido lejos. Mi cuerpo no tanto pero, mi apetito sexual si. Soy de esas, que del cien porciento, al principio dice no, y luego tienes que correrme del cuarto para poder salir de mí. (Ríe) Si amigos… No hay cosa más repugnante, que alguien repugnante, hable cosas repugnantes sobre su persona. En realidad no me interesa mucho lo que digan de mí. Es por eso que mejor les cuento yo, y no dejo que los demás les cuenten. Me canse de ser la plebeya barata, la que siempre llora con los demás. Si gente, uno se cansa de ser pendeja. Aunque en mi dialecto yo no usaría una palabra tan fuerte, mejor digámosle: “persona que no se da cuenta ante una situación obvia” Es que no hay persona más tonta que ve algo, y creerse su propio cuento de que no es así. Y a todas estas, ¿de que carajos hablo? Empecé insultándome, luego a medias escribo una critica de una amiga mía, que por arte de magia cayo a mi mente, desapareció y ¡BOOM! Aquí estoy otra vez, sin imaginación para la escritura. Es que de verdad. Les cuento: Yo me tengo que levantar para estudiar tempranísimo, casi ni duermo. ¿Ustedes creen, que es justo, que la musa me entre cuando es de madrugada? Díganme. ¿Ustedes creen que es algo saludable, que yo me tenga que desvelar para ustedes? Y Si me leyeran, pero ni eso hacen. ¡INGRATOS! Ya  sabía yo que si salía en la primera plana muerta al menos me leerían la esquela. ¿Qué no salí en la primera plana? ¿Ni siquiera en la esquela? ¿Ni siquiera el pretender por años ser una actriz desesperada me ayudo? Ah no, eso si que no. Podría ser una puta, bruta, pendeja e intentar fingir mi muerte para atraer lectores, pero llegar a no salir en una esquela, ah ¡no no no no!!! Eso ¡JAMAS! ¡Esta que esta aquí, va a salir en las esquelas aunque me tenga que morir de verdad! ¡Si JLO pudo adoptar como cuarenta africanos, como va a ser posible que yo no pueda ni salir en la esquela! ¡Es que me he tenido que joder! Ni modo, me tirare desde el último piso de mi hermoso hotel, al que nadie va, porque aun no se ha inaugurado, ya que la mano de obra me costó más caro que mi propia muerte. (Se tira, cae) IMBECILES! Solo hicieron un solo piso en mi hotel, ¡Ni morirme tranquila puedo! (Cae el telón.)

                                    ©Derechos de autor, Sheila Rosa Castro – 2012



Comentarios

  1. Como que nadie te lee, y de donde rayos salen esas 3,800 visitas, Mi madre, y yo que me tengo que estotuzar para que me lean al menos 20 personas por escrito, no mija, no digas que no te leen, ¿Que no tenemos la fama de Jlo? Si, en eso tienes razón, pero somos famosas en nuestro propio mundo, somos mermacsianas mamacita, que le vamos a hacer. Bendiciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. HAHAHAHAHAHAHAHHAHHAAHAHAHAHAHAHA aiiiii tia... Es que ya tu sabes yo y mis locuras, pero que seriamos si no tuviesemos locura? seria
      interesante saber.

      Eliminar
  2. WAWWW,YOU ARE THE BEST,I LOVE YOU CONEJITO !!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Tiempo para cerveza.

Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...

Y que, de mi?

Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...

Un Leo y una Piscis.

Y ahí estaba, llena de llantos y desespero. Intentando explicar todas las cosas que no podía ver, que ni siquiera podía pensar. Y ahí estaba el… esperando lo que alguna vez deseó, lo que el si podía entender, y añorando que algún día tuviese lo que desea de forma correcta. Dos almas muy distintas se encontraron, se desearon. En un momento eso que ambos querían con tanta indiferencia se volvió en un espejo para los dos. Ahí estaban juntos, mirándose el uno al otro, viendo cada defecto insatisfecho, cada virtud alocada. Se estaban conociendo. Eran tal para cual, y muy diferentes a la misma vez. Querían lo mismo, de diferente forma. Al final el propósito era el mismo. Sin duda alguna los dos se querían, se están queriendo… Cada día es distinto al anterior, cada suspiro lleva consigo una sonrisa envuelta en el rostro de ambos. Ellos aún no lo saben, pero se están enamorando. Se ríen mutuamente cuando se ven, cuando saben que están en el mismo lugar. Intentan no mezclar las cosas, per...