Ir al contenido principal

Mi mente esta vacía…



No me importa si me comen las hormigas, no me importa si llevo días en el mismo lugar. Solo con saber que la razón seria estar cerca de donde estas, es suficiente para ser comida viva. Si abrir los ojos me dieran fuerza, si aunque sea sentir tu rostro me diera astucia, te pienso y te lloro con mi mente sucia. No está en mí poder ser mejor, está en cómo pienses de mi si termino siéndolo. Dependo mucho de ti para vivir, dependo mucho de tus ojos para tener lo que tengo. Lloro todas las noches sin parar, y si supieras que es por ti que mi mente estalla. No hago nada más que ver mis fallas, no hago más que pensar en que te irás. Sabes, una vez pensé que te habías ido, y ahora que estas no sé si creer que seguirás en el mismo lugar. Es como querer ser feliz, pero no poder hacerlo, pues mi mente está pendiente en si te vas sin darme cuenta o si te quedas como espero. No me importa si hay reglas, no me importa si hay ordenanzas, me importas tú. Solo quiero que sepas que estaré aquí, aun así termine muerta. Y Estoy loca, debo estar loca para esperarte, loca por ti, loca de hambre, de hambre por tenerte, por verte, por sentirte aquí, por sentirte mío. Que el diablo me lleve si es necesario, si es cierto que el ganador se lleva todo, entonces que me lleve. Ningún ser te podrá dar lo que necesitas, nadie que tenga poder sobre ti te dará lo que quieres escuchar, solo escucharas cuando te gritan, mientras en mi mente repito lentamente que no te dejare de... Ya sabes el resto. ;)

                         © Derechos de autor, Sheila Rosa Castro – 2011

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tiempo para cerveza.

Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...

Y que, de mi?

Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...

Un Leo y una Piscis.

Y ahí estaba, llena de llantos y desespero. Intentando explicar todas las cosas que no podía ver, que ni siquiera podía pensar. Y ahí estaba el… esperando lo que alguna vez deseó, lo que el si podía entender, y añorando que algún día tuviese lo que desea de forma correcta. Dos almas muy distintas se encontraron, se desearon. En un momento eso que ambos querían con tanta indiferencia se volvió en un espejo para los dos. Ahí estaban juntos, mirándose el uno al otro, viendo cada defecto insatisfecho, cada virtud alocada. Se estaban conociendo. Eran tal para cual, y muy diferentes a la misma vez. Querían lo mismo, de diferente forma. Al final el propósito era el mismo. Sin duda alguna los dos se querían, se están queriendo… Cada día es distinto al anterior, cada suspiro lleva consigo una sonrisa envuelta en el rostro de ambos. Ellos aún no lo saben, pero se están enamorando. Se ríen mutuamente cuando se ven, cuando saben que están en el mismo lugar. Intentan no mezclar las cosas, per...