Todos los días sueño con un mañana sueño
con una vida llena de amor, y de pureza. Soy de las que sueña con querer ser
feliz por completo, por querer reír al acostarme y al despertar, soy todos en
uno, y uno en todos, soy yo la herramienta de todo manjar, soy yo quien se
dispone a criticar su reflejo, a delegar lo injusto entre lo justo, y entre
todo mi pensar. Soy yo, solo yo, la única quien puede abrir los brazos para
juzgarme, la única que puede sentir el rechazo propio sin ver el de los demás,
porque a veces y solo a veces me importo yo, sin importar las otras caras, sin
importar la deliciosa amargura en la que muchos se sienten envueltos cada día
sin pegar ojo, sin soltar esa soga donde se arriman.
Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...
Comentarios
Publicar un comentario