Siento que he perdido la cordura, grandioso no? todo artista debe tener un momento de demencia, locura aquella que se encamina dentro de mí, la que me alimenta la que me da de cenar todas las noches. Estoy loca y me encanta. Con dos gatos en mi cuarto, una copa de vino y el vestido blanco que me regalaste empiezo a soñarte, pero que sueños aquellos, en los que te contemplaba a plena luz de la luna, aun así fuese de día. Y ¿qué diferencia habría? si fuese de día o no aun así te veías resplandeciente, si por mi fuese me vestiría de Vicent Vangoh y te regalaría una parte de mi cuerpo, tan significante para ti, pues si no puedes elegir una, te lo regalaría completo. Estoy loca, estoy demente me acuesto a las 8 am y despierto tarde, cansada, sin poder hablar, pero en mi mente, en mi mente estas y siempre, siempre que te pienso termino diciendo lo mismo repetitivamente, me termino diciendo que estoy loca, si, pero loca por ti.
Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...
Comentarios
Publicar un comentario