Hoy, se cerró un capitulo muy importante en mi libro, en mi diario vivir, en ese monologo que día a día llevo personificando sin poder salirme de ese personaje. Estuve bastante tiempo encerrada en este cuerpo, pensando cómo hacer para escoger entre dos caminos, ambos eran tan buenos, ofrecían tanto, pero es imposible caminar en ambos a la misma vez. Después de tanto pensar y pensar, escogí por el camino viejo, por el que ya iba andando, y a pesar de tener mejores ofertas, mejor espacio mejor carretera en el otro camino, decidí seguir en este. ¿Por qué?, porque amo en el camino donde estoy, amo como este camino me guía como me va construyendo más espacio hacia adelante. Amo como puedo mirar hacia arriba y hacia abajo y encuentro distintas cosas al mirar, en cambio, el otro camino, por más hermoso que fuese, por más apto para caminar que fuese, se deterioraba con el tiempo. Se iba deteriorando como cuando es primavera y luego llega el otoño, como cuando las hojas se esfuman así porque si. Estoy segura que escogí bien, el camino en el que estoy, por mas malos momentos que lleve caminando o por mas situaciones que pasen se que ese camino estará para mi, sin embargo, el nuevo camino, así de nuevo así de desconfiable y descompuesto es. Yo, hoy soy feliz, siento la paz que muchos sienten al verse realizada. Pues, realmente entre dos caminos se, que escogí el que verdaderamente me mantendrá parada, captando todo lo que veo, y todo lo que dejo ver, captando lo que mi alma da, y lo que mi alma siente solo, captando tu mirada.
Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...
Comentarios
Publicar un comentario