Hoy, se cerró un capitulo muy importante en mi libro, en mi diario vivir, en ese monologo que día a día llevo personificando sin poder salirme de ese personaje. Estuve bastante tiempo encerrada en este cuerpo, pensando cómo hacer para escoger entre dos caminos, ambos eran tan buenos, ofrecían tanto, pero es imposible caminar en ambos a la misma vez. Después de tanto pensar y pensar, escogí por el camino viejo, por el que ya iba andando, y a pesar de tener mejores ofertas, mejor espacio mejor carretera en el otro camino, decidí seguir en este. ¿Por qué?, porque amo en el camino donde estoy, amo como este camino me guía como me va construyendo más espacio hacia adelante. Amo como puedo mirar hacia arriba y hacia abajo y encuentro distintas cosas al mirar, en cambio, el otro camino, por más hermoso que fuese, por más apto para caminar que fuese, se deterioraba con el tiempo. Se iba deteriorando como cuando es primavera y luego llega el otoño, como cuando las hojas se esfuman así porque si. Estoy segura que escogí bien, el camino en el que estoy, por mas malos momentos que lleve caminando o por mas situaciones que pasen se que ese camino estará para mi, sin embargo, el nuevo camino, así de nuevo así de desconfiable y descompuesto es. Yo, hoy soy feliz, siento la paz que muchos sienten al verse realizada. Pues, realmente entre dos caminos se, que escogí el que verdaderamente me mantendrá parada, captando todo lo que veo, y todo lo que dejo ver, captando lo que mi alma da, y lo que mi alma siente solo, captando tu mirada.
Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...
Comentarios
Publicar un comentario