La esencia de mis sentimientos suelen aclararse en un trasiego de deseos reprimidos e incompletos, suelo ver como la marea de mi mente va subiendo y bajando al compas de un noble sombrío lleno de gozo, aii, cuanto quisiera que lo que siento en estos momentos fuese tu reciproco, si así fuese que feliz seria, que feliz me harías. De vez en cuando noto como las palabras se esconden dentro de los sentimientos, dentro de lo que soy, de lo que siento. Pero aun así escondidas, se vuelven poesía, se vuelven alegría, alegría a los ojos de mi inocencia, de mi carisma comprometido, envuelto entre sabanas y almohadas. Y dejando poco a poco caer ambos sentimientos como terciopelo, tan frágil, tan suave, solo como vos tan tierno.
Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...
Comentarios
Publicar un comentario