La esencia de mis sentimientos suelen aclararse en un trasiego de deseos reprimidos e incompletos, suelo ver como la marea de mi mente va subiendo y bajando al compas de un noble sombrío lleno de gozo, aii, cuanto quisiera que lo que siento en estos momentos fuese tu reciproco, si así fuese que feliz seria, que feliz me harías. De vez en cuando noto como las palabras se esconden dentro de los sentimientos, dentro de lo que soy, de lo que siento. Pero aun así escondidas, se vuelven poesía, se vuelven alegría, alegría a los ojos de mi inocencia, de mi carisma comprometido, envuelto entre sabanas y almohadas. Y dejando poco a poco caer ambos sentimientos como terciopelo, tan frágil, tan suave, solo como vos tan tierno.
Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...
Comentarios
Publicar un comentario