Ir al contenido principal

El momento en que te afixias


Despertarse con ganas de saber de tu pareja, de poder llamarlo (a), sentirlo, escucharlo, eso se vuelve un fastidio, al interponerse lo que yo le llamo "estar asfixiado". Las relaciones entre parejas resultan ser un poco complicadas, pero siempre están esos hermosos meses cuando estas empezando, que es cuando todo está  perfecto, se llaman y tienen tantas cosas que contarse, que decirse. Ninguno de los dos esta aburrido de cada cual, se necesitan, se estiman lo mas que pueden, se hacen ver que cada uno esta ahí y lo estará para siempre. Luego llega el momento en que piensas que a todas las parejas les va a tocar menos a ti, el descuido, el aburrimiento, la monotonía, las ganas de gritar, las ganas de no querer hablar, de no querer cogerle su llamada, de tener un espacio para ti, un segundo para poder respirar. Porque te sientes asfixiada, te sientes contra la pared, te sientes con una presión en el pecho cada día que pasa, en cada momento. Lo ves, y ya no es lo mismo, sabes que lo amas es obvio, por eso estas con él, pero sientes que estás perdiendo el tiempo, pues la monotonía te ha consumido, te ha capturado. Tienes deseos de gritar, y justificados diría yo, no le dices como te sientes pues ves que las cosas están tan bien qué prefieres no estropearlas, pero por dentro te estropeas tu, tu forma de ser, tus sentimientos, los reprimes, y los reprimes solo para que una relación la cual quieres que este bien la este hasta decir basta!. Como buena (o) persona enamorada, hiciste un álbum de el amor de tu vida y tu, con sus fotos y las tuyas, mas las de él, que de las tuyas. Cuando llega el momento del descenso cada vez que ves ese álbum te apesta tener que abrirlo, pero eres masoquista, porque ves las caras felices de esas dos personas en la foto y te preguntas: ¿por qué no estoy así ahora?, ¿por qué no me siento así? Realmente has captado ya que sin duda alguna te aburres, te aborreces, te mantienes al margen de todo con tal de exponer tus puntos, aunque tengas que reprimir uno que otro, pero es tu pareja lo debes amar, y creo que hasta ahora no he mencionado que no lo amas :). Ahora sinceramente, si lo amas! solo que en esos hermosos meses en los cuales todo es "perfecto" notas que todo paso tan rápido que no te diste cuenta de pensar por ti misma, o de pensar al menos en ti, porque cada decisión que hacías, la hacías pensando en dos, pensando en: que haría fulano si hago esto?, Fulano estaría de acuerdo con que yo haga esto otro?, cuando Fulano se despierte lo voy a llamar, aiii no déjame llamarlo ahora es que lo extraño... ¿Dónde está el tiempo para ti?. Ahora realmente que notas que necesitas respirar, y canalizar lo que pasa, lo que quieres hacer para no caer completamente en la monotonía decides regular las llamadas, ( para así no  quedarse callados cuando estén en el teléfono), Regular las visitas (para así no tener que ir al mismo lugar todos los días), regular absolutamente todo lo que veas que para ti puede convertirse monótono, y claro está, está en ti si cae lo monótono o no, pues las cosas a la prisa siempre salen mal, son las que asfixian.


© Derechos de autor, Sheila Rosa Castro - 2011

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tiempo para cerveza.

Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...

Y que, de mi?

Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...

Un Leo y una Piscis.

Y ahí estaba, llena de llantos y desespero. Intentando explicar todas las cosas que no podía ver, que ni siquiera podía pensar. Y ahí estaba el… esperando lo que alguna vez deseó, lo que el si podía entender, y añorando que algún día tuviese lo que desea de forma correcta. Dos almas muy distintas se encontraron, se desearon. En un momento eso que ambos querían con tanta indiferencia se volvió en un espejo para los dos. Ahí estaban juntos, mirándose el uno al otro, viendo cada defecto insatisfecho, cada virtud alocada. Se estaban conociendo. Eran tal para cual, y muy diferentes a la misma vez. Querían lo mismo, de diferente forma. Al final el propósito era el mismo. Sin duda alguna los dos se querían, se están queriendo… Cada día es distinto al anterior, cada suspiro lleva consigo una sonrisa envuelta en el rostro de ambos. Ellos aún no lo saben, pero se están enamorando. Se ríen mutuamente cuando se ven, cuando saben que están en el mismo lugar. Intentan no mezclar las cosas, per...