Ir al contenido principal

Lo que verdaderamente no conocemos!



Siempre he dicho que uno no termina de conocer a una persona, por mas cercana que sea. Han pasado situaciones en las que, sea cual sea el motivo siempre pasa que te das cuenta de cosas que no sabias sobre esa persona. Como por ejemplo, si una pareja decide casarse, porque creen en el mas "infinito sentimiento del <3 que se aman y sobre todo se entienden mutuamente", y de momento cuando ya se encuentran casados, es ahi en donde empiesas a conocer a la persona, sus manias, su manera de dormir, su aseo personal, su limpieza, si deja tiradas las medias, el pantalon, si come y deja los platos sucios etc etc. No se porque razon siempre hacemos lo mismo, aparentar ser de una forma ante la persona que nos gusta, solo para querer impresionar. Y es que los entiendo, aveces se es necesario hacer tal cosa, para tu agradarle a alguien no debes cambiar tu manera de ser. Pero y si esa persona quiere verdaderamente estar contigo, y piensa que debes cambiar un poco tu manera de ser a su conveniencia, y tu accedes, es normal que pienses que esa persona si te quiere como eres, aunque tu mismo no te des cuenta que estas cambiando tu forma de ser, por esa persona. A lo que quiero llegar es, que verdaderamente, creemos conocernos a nosotros mismos? si es que cambiamos por alguien que ni conocemos tanto como para hacer tal cosa, y menos por algo que no sabemos si sucedera o no. Mi mision de hoy, es hacerles ver, que no, no debemos cambiar absolutamente nada de como somos, y menos por alguien, y diganmelo a mi, que lo hice una vez, y no vuelvo a hacerlo jamas. El que te quiere, te quiere como eres, y si verdaderamente quiere estar contigo, tendra a todo cojon o que aguantar como eres o aceptar que tienes una forma de ser, que aunque a esa persona no le guste es la verdadera.


By: L00py ;)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tiempo para cerveza.

Me encontraba a pasos de ti hace un tiempo atrás, tu ni cuenta te diste. Así como en muchas otras cosas lo hiciste. Pasamos tanto y nos dimos tan poco. Recuerdo que nos encontrabamos ahi… solos… finalmente solos. Pero que mucho nos costo estar en esa situación juntos. Y uno al lado de otro sin decir nada, y asi ibamos y nos dábamos cuenta de que estábamos bien, de que ese tormento no pasaría, de que solo fue una noche más en la que fue un malentendido. Supongo que eso pasaba por tu mente. Pero la mia parecia un tren a toda velocidad, sintiendo ese viento fuerte en la cara, como cuando alguien apenas abre la ventana del tren por donde viaja. Y te pega fuerte. Se mete por todo tu cuerpo y te hace sentir esa forma templada en que tu cuerpo se va convirtiendo. Yo quizas, viaje por mucho tiempo en ese momento. Mi mente se iba a volar, daba vueltas, hacia lo que fuese por no estar conmigo. Mientras te veía a ti tan feliz, intentando hacerlo otra vez… intentando ver si estoy bien con tu broma...

Y que, de mi?

Tengo una rabia enfermiza en estos momentos. Ando en mis cuatro paredes, mientras como de costumbre, lloro cada noche antes de reposar mi cuerpo junto a mi cama. Tengo esta ira, que me consume a cada instante. Siento un odio por todos los que me hicieron y aun me siguen haciendo. Quiero salir de aquí, pero no me dejan. Aun piensan seguir mofándose de mí, unas cuantas veces más. Estoy loca por coger el cuchillo que está encima de la mesa, que queda frente a donde me tienen atada, pero no logro alcanzarlo. Miro hacia arriba y veo una soga colgando del techo, esperando por mi decisión aventurera. Esta soy yo… Todo esto, es lo que llevo en mi mente. Maldad, angustia, desilusión, burlas, odio. Esta soy yo… La única que puede salir y entrar cuando se le da la gana. La que puede colgarse entre esa soga, como si fuese un columpio, la que puede rebanar cosas con ese cuchillo el cual no puede alcanzar. Pienso en esto, y pienso en nada. Pienso en lo difícil, que sería alejarme de aquí. Yo no qui...

Un Leo y una Piscis.

Y ahí estaba, llena de llantos y desespero. Intentando explicar todas las cosas que no podía ver, que ni siquiera podía pensar. Y ahí estaba el… esperando lo que alguna vez deseó, lo que el si podía entender, y añorando que algún día tuviese lo que desea de forma correcta. Dos almas muy distintas se encontraron, se desearon. En un momento eso que ambos querían con tanta indiferencia se volvió en un espejo para los dos. Ahí estaban juntos, mirándose el uno al otro, viendo cada defecto insatisfecho, cada virtud alocada. Se estaban conociendo. Eran tal para cual, y muy diferentes a la misma vez. Querían lo mismo, de diferente forma. Al final el propósito era el mismo. Sin duda alguna los dos se querían, se están queriendo… Cada día es distinto al anterior, cada suspiro lleva consigo una sonrisa envuelta en el rostro de ambos. Ellos aún no lo saben, pero se están enamorando. Se ríen mutuamente cuando se ven, cuando saben que están en el mismo lugar. Intentan no mezclar las cosas, per...